Me he caído de un guindo

 

Antes de ser madre, echaba la vista atrás y comparaba cómo habían cambiado las cosas en lo que a crianza se refiere. Por ejemplo, resulta evidente que los niños de hoy no pueden echar las batallas campales que echábamos  nosotros en el coche. Ahora las sillas de seguridad no solo protegen al niño en caso de accidente, también protegen los nervios de acero del conductor, que no acabará al borde del colapso.

Pero hay otras muchas cosas que no he descubierto hasta ser madre, y que nunca hubiese sospechado.

 

El tema carro

Si antes de ser madre, me dicen que elegir carro da para tomar notas y revisar una y otra vez comparativas por doquier, la carcajada habría sido sonora. Pero resulta que sí, que el carro no es solo un carro. Existe el Maxi-Cosi o grupo0, el Matrix, el cuco y la silla. Y luego, hay que tener en cuenta, el peso, el plegado, que quepa en el ascensor que es fundamental, si lo vas a usar en ciudad o en campo o también los hay para correr, con freno de mano, con freno de pie… Creo que nosotros necesitamos más tiempo para elegir el carro de Guille que para elegir nuestro coche.

La primera vez que fuimos con intención de elegir un modelo, fuimos incapaces de decidirnos, eso sí, nos llevamos puesto un dolor de cabeza de campeonato.

 

A contra marcha

Que para viajar en coche, los niños deben ir en una silla adecuada para su edad y talla, lo sabía de antemano. De lo que no tenía ni idea es de que la recomendación, que pronto se convertirá en normativa, es que lo hagan a contramarcha. Así que donde antes había batallas campales ahora no solo hay sillas, también hay retrovisores.

 

Nariz despejada

Guille tenía menos de un mes la primera vez que preguntamos al pediatra cómo podíamos sacarle los mocos. Nuestra cara de debió de ser un poema cuando nos explicó la técnica…

Coges una jeringuilla, la llenas con unos mililitros de suero y !zasca¡ Se la enchufas por la nariz sin piedad. Desde luego el método es tan efectivo como rudimentario.

 

A dormir

Esta es uno de esas recomendaciones que van cambiando cada relativamente poco tiempo. Que si con almohada, sin almohada, horizontal, ligeramente incorporado… En mi época la recomendación era que durmiéramos de lado, que venga, no me chirría en exceso, pero es que en la época de Rubens la recomendación era que durmieran boca abajo con la cabeza girada. ¿En serio?. Ahora a Guille le ponemos boca arriba con la cabeza de lado y sin almohada. Yo creo que ya con esta última han tenido que dar en el clavo aunque sea por descarte, porque ya no había más opciones.

 

La lactancia materna debe de ser exclusiva y a demanda hasta los seis meses, pero…

Ya es más que sabido, que la recomendación es que los bebés se alimenten de leche materna a demanda de forma exclusiva hasta los seis meses. Peeeero, eso no quiere decir que por que tu hijo sea de los que podrían estar todo el día durmiendo vas a poder compaginar dar el pecho con dormir a pierna suelta. No, no, no. Para evitar hipoglucemias, los bebés de menos de un mes, no pueden pasar más de tres horas seguidas sin comer. Si es tu caso, toca poner el despertador.

Con Guille nos pasó esto, y para despertarle necesitábamos, sin exagerar, una hora , luego otra hora para mal comer entre que me canso y que me engancho mal y que me engancho bien y luego a intentar que se duerma otra vez. Vamos, que por las noches juntábamos una toma con la siguiente. 

 

Los juegos prohibidos

Pues resulta que juegos como lanzar al bebé, que hombre, muy seguro tampoco me ha parecido nunca, pueden ser muy perjudiciales para el niño, aun cuando el juego en sí mismo no acaba en cabezazo contra el techo.

Otros juegos como el taca-taca pueden tener consecuencias en su desarrollo hasta el punto de que hay países que los han prohibido, como es el caso de Canadá.

 

¿Y vosotr@s?¿Habíais descubierto cosas sobre el cuidado del bebé que nunca hubieseis sospechado?

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